Una buena estrategia no es la que impresiona en una diapositiva, sino la que sobrevive al día a día. En DW Corp, cuando observamos todo lo que hacemos, dos ejes se repiten y se refuerzan mutuamente: formar talentos y construir autoridad. No son iniciativas paralelas: una alimenta a la otra. Este artículo muestra cómo el plan se convierte en práctica.
Estrategia 1: formar talentos
La primera estrategia consiste en formar profesionales en colaboración con universidades y mediante proyectos reales. Mantenemos vínculos con instituciones como la UnB y la UnB Gama —y sus laboratorios de ingeniería de software, como LAPPIS y LabLivre—, además de UDF, Uniceplac, CEUB e IDP. A partir de estas alianzas, ofrecemos programas de capacitación intensiva y pasantías que ponen al aprendiz frente a problemas reales, no a ejercicios de laboratorio.
La diferencia está en el «proyecto real». Se aprende arquitectura, testing y trabajo en equipo mucho más rápido cuando existe un sistema de verdad, con plazos y consecuencias. Nuestra mentoría comenzó en 2021 y continúa en marcha: decenas de personas ya han recorrido este camino y varias fueron contratadas como ingenieras de software; algunas ingresaron directamente en un nivel pleno.
La órbita de profesionales
Nos gusta pensar en este esfuerzo como una órbita. No todas las personas que formamos se convierten en empleadas, y está bien. Formamos una comunidad de profesionales que conocen nuestra manera de trabajar, comparten nuestros valores de eficiencia y gravitan alrededor de la empresa: como colegas, partners, futuras contrataciones o simplemente como personas mejores en lo que hacen. Esta órbita es un activo silencioso. Cuando necesitamos hacer crecer un equipo, no partimos de cero: recurrimos a personas que ya han construido junto a nosotros.
Estrategia 2: construir autoridad
La segunda estrategia consiste en construir autoridad compartiendo conocimiento, y el principal escenario para hacerlo es este blog. Arandu fue desarrollado por el propio equipo, en Django, lo que constituye en sí mismo una declaración de principios: no hablamos de ingeniería de software, la practicamos. El objetivo es publicar con regularidad, llegar a miles de lectores y formar una base fiel de suscriptores.
LinkedIn completa este movimiento, llevando el mismo conocimiento a conversaciones profesionales y ampliando su alcance. Para nosotros, la autoridad no se compra con anuncios: se construye entregando valor de forma gratuita, artículo tras artículo, hasta que el mercado asocia naturalmente nuestro nombre con la competencia técnica.
Observa cómo se cruzan las dos estrategias: las personas que formamos producen y comparten conocimiento; el conocimiento compartido atrae nuevos talentos y nuevos clientes. Es un círculo virtuoso, no dos listas separadas.
El impacto social como parte del plan
Este ciclo tiene una dimensión que va más allá del negocio. Llevar conocimiento a quienes tienen menos acceso es uno de nuestros valores, y se manifiesta en iniciativas concretas. La Software Craftsmanship Community Brasília (SCCB), que ayudamos a liderar, reúne a personas en torno a la formación de artesanos de software. Y, en acciones como el workshop de Arduino para futuros docentes —«Arduino y la Educación del Siglo XXI»—, llevamos la tecnología al ámbito educativo y formamos a quienes formarán a otros. Aquí, el impacto social no es un anexo de marketing: es la misma estrategia de siempre, aplicada con generosidad.
2026-2028: crecer desde dentro
Una empresa que se propone formar a otras personas debe mantenerse siempre en formación. Por eso, entre 2026 y 2028, buena parte de nuestro plan mira hacia dentro. Estamos invirtiendo en la profundización técnica del equipo en cloud e infraestructura, en metodologías ágiles como Scrum y Kanban, y en los fundamentos de un buen diseño de software, como SOLID y arquitectura. En el ámbito cultural, hay dos rituales que valoramos especialmente: el club de lectura, que nos mantiene estudiando juntos, y una cultura de feedback honesta, que sostiene todo lo demás.
Crecer desde dentro no es un lujo: es una cuestión de coherencia. No podemos prometer excelencia a un cliente sin cultivarla primero en casa. Del plan a la práctica, el camino es este: formar personas, compartir lo que sabemos y no dejar nunca de aprender. Así es como DW Corp construye, y así es como también ayudamos a construir a nuestros clientes.



